Buscar empresas de hormigón impreso en Google es fácil. Salen muchas, casi todas con fotos bonitas y casi todas prometiendo lo mismo. Lo difícil es saber cuál va a hacer bien lo que no sale en las fotos, que es lo que decide si tu suelo aguanta veinte años o empieza a dar guerra al segundo invierno.
Somos una empresa de hormigón en Vélez-Málaga y trabajamos entre Málaga y La Herradura. Esta es la lista de cosas que miraríamos nosotros si tuviéramos que contratar a otro. Algunas preguntas te van a parecer muy técnicas. Da igual: lo importante no es que entiendas la respuesta al detalle, sino ver si la empresa te la da sin titubear.
1. Que vengan a ver la obra antes de darte precio
Una empresa seria de hormigón impreso quiere ver el sitio. Necesita saber si el camión hormigonera llega hasta la zona o hace falta bomba, si hay una solera vieja que levantar, cómo está el terreno y hacia dónde tiene que salir el agua.
Si alguien te da un precio cerrado por teléfono con solo los metros, pueden pasar dos cosas. O ha puesto un precio alto para cubrirse, o ha puesto uno bajo y el resto aparecerá después como «extra». Ninguna de las dos te conviene.
2. Pregunta qué base van a hacer
Es la pregunta que más dice de una empresa. La respuesta que quieres oír se parece a esta: quitar la tierra vegetal o la solera vieja, echar zahorra y compactarla bien antes de hormigonar.
Si la respuesta es vaga, o te dicen que «se hormigona directamente encima», desconfía. La mayoría de suelos impresos que se hunden o se parten por el medio tienen el problema debajo, no encima.
3. Espesor y mallazo
Pregunta cuántos centímetros de hormigón van a poner y si llevará mallazo. En un patio peatonal se suele trabajar sobre los 10 centímetros. En una entrada de coches, más. Y el mallazo electrosoldado debería ir siempre en exterior.
No hace falta que te sepas las cifras de memoria. Basta con que te las digan claras y que luego aparezcan escritas en el presupuesto.
4. Juntas de retracción
El hormigón encoge al secar y, si no se le hacen juntas, se agrieta por donde quiere. Las juntas se cortan al día siguiente de hormigonar y deben ir cada pocos metros.
Pregunta dónde las van a poner. Una buena cuadrilla las esconde siguiendo el dibujo del molde, de forma que casi no se notan.
5. El sellado y el antideslizante
La resina final protege el color del sol y de las manchas. Pregunta qué resina usan y si incluyen antideslizante. En una entrada con pendiente o alrededor de una piscina, un suelo sin antideslizante es un peligro cuando está mojado.
Pregunta también cada cuánto habrá que volver a sellar. Si te dicen que nunca, no es verdad. En exterior, con el sol de aquí, lo normal es cada dos o tres años.
6. Presupuesto por escrito y desglosado
Un buen presupuesto de hormigón impreso dice qué incluye y qué no: la demolición de lo que hay, la retirada de escombro, la base, el espesor, el mallazo, el molde y el color elegidos, las juntas, el sellado, los remates de bordillos o escalones.
Cuanto más detallado, menos discusiones a mitad de obra. Y te permite comparar presupuestos de verdad, en vez de comparar solo el número final.
7. Obras reales y cerca de ti
Pide fotos de trabajos que hayan hecho ellos, no de catálogo. Mejor todavía si son de tu zona y tienen ya un par de años, porque ahí se ve cómo ha aguantado el color y si han salido grietas.
Mira también las reseñas en Google. Pocas y reales valen más que muchas genéricas.
8. Quién va a hacer el trabajo
Hay empresas que venden la obra y luego la pasan a una subcontrata que no conocen. Pregunta si la cuadrilla es propia y quién va a estar en la obra el día del hormigonado. El hormigón impreso se juega en unas pocas horas, y ese día hace falta gente que sepa lo que hace.
9. Cuándo piensan hormigonar
Parece un detalle, pero no lo es. Hormigonar con lluvia estropea la superficie. Hormigonar a mediodía en agosto hace que el hormigón fragüe tan rápido que no da tiempo a estampar bien. Una empresa con oficio te dirá que en verano empieza muy temprano y que, si amenaza lluvia, se mueve el día.
Lo que no debería decidir tu elección
El precio más bajo. En hormigón impreso, casi siempre que un presupuesto sale muy por debajo de los demás, falta algo: base, espesor, mallazo o sellado. Y eso no se ve el día que se termina la obra, se ve al año.
Tampoco el catálogo de moldes. Todos los que trabajamos esto tenemos acceso a moldes parecidos. Lo que cambia es la mano.
Nosotros, por si te encaja
En CIMENTASUR hacemos hormigón impreso en Málaga y la Axarquía con cuadrilla propia, sobre todo en Vélez-Málaga, Torre del Mar, Rincón de la Victoria, Torrox, Nerja y los pueblos del interior, hasta Almuñécar y La Herradura. Venimos de las estructuras de hormigón, así que la parte que no se ve la cuidamos igual que la que se ve.
Antes de dar un precio vamos a verlo, y el presupuesto te llega por escrito y desglosado. Si quieres ir mirando acabados, en esta guía explicamos los tipos de pavimento de hormigón impreso y en esta otra lo que hay que saber del hormigón impreso alrededor de la piscina.
Mándanos unas fotos y la ubicación por WhatsApp o desde contacto y te decimos algo.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos presupuestos debería pedir?
Dos o tres está bien. Más allá de eso, cuesta comparar y se pierde tiempo. Lo importante es que todos incluyan lo mismo.
¿Dais garantía?
Sí. Si la quieres por escrito, te la damos con el presupuesto, y te explicamos qué mantenimiento necesita el suelo para que dure.
¿Trabajáis en Marbella, Fuengirola o Benalmádena?
Ahora mismo no hacemos hormigón impreso en la Costa del Sol occidental. Nos centramos en Málaga capital y la Axarquía, hasta La Herradura.

